2. Segundo círculo. Propósito

Primer círculo.

La importancia del propósito y la motivación en la carrera médica

En la carrera médica, identificar el propósito personal es clave para sostener el compromiso a largo plazo. Este “círculo del propósito” explica el por qué hacemos las cosas, y aunque se puede fundamentar en lo que he llamado “círculo X o trascendente”, lo distingo aquí porque muchas veces la motivación profesional no se inicia o tiene un componente trascendente. Si es tu caso, es probable que experimentes frustración, porque las motivaciones que acaban dependiendo de factores externos para mantenerse tienden a agotarse.

El talento y sacrificio en Medicina conllevan responsabilidad

Desde el inicio de la carrera de Medicina se requiere un talento y una capacidad de sacrificio superior al promedio. Lo repito a mis alumnos: forman parte de la élite, y eso conlleva una responsabilidad, lo quieran o no. Tendrán una gran capacidad de influir en el bien o en el mal. Eso requiere un sacrificio constante que, por sí mismo, es señal de que existe un “por qué” interno, un motivo profundo que tal vez no siempre esté claro, pero que merece la pena ser explorado porque forma parte del conocimiento de ti mismo. Volver a ese propósito personal es esencial, porque de ahí nace la fuerza que impulsa nuestras acciones cotidianas.

Motivación y esfuerzo: las claves del propósito profesional

El círculo del propósito se sostiene en dos pilares que se multiplican: motivación y esfuerzo. No basta con estar motivado; habrá momentos de duda y desánimo. Durante la carrera —e incluso después—, surgen preguntas como: “¿Merece la pena?”, “¿Ha valido el pena el esfuerzo?”. La respuesta dependerá de la solidez de tu estructura motivacional.

Tipos de motivación en la profesión médica

Los médicos, los profesionales en general, somos una mezcla de distintos tipos de motivación:

Motivación intrínseca

Es el impulso interno por hacer las cosas bien, mejorar continuamente y adquirir conocimientos. En la profesión sanitaria, este tipo de motivación es fundamental. Impulsa la creatividad, la innovación, y el compromiso con la mejora continua. Quienes la poseen suelen ser responsables, proactivos y especialmente sensibles a la falta de recursos o condiciones adecuadas.

Motivación extrínseca

Se refiere al reconocimiento externo del trabajo bien hecho. Es natural desear que se valore el esfuerzo y el talento. Un buen líder debe reconocer a tiempo las contribuciones de los suyos, sobre todo cuando van más allá de lo obligatorio.

Motivación económica

En cualquier profesión, esta motivación no debe ignorarse. La formación médica es larga y exigente, por lo que resulta razonable aspirar a una compensación económica justa y estable. Sin embargo, si se convierte en el principal motor, puede convertirse en una trampa: elegir dónde trabajar solo por dinero puede llevar a la falta de sentido de pertenencia y al agotamiento profesional.

Motivación trascendente

Este tipo de motivación, que comento en el “círculo X”, tiene que ver con servir a algo más grande que uno mismo. Es el tipo de motivación más potente y duradera, y la más necesaria en profesiones como la Medicina, donde el propósito debe ir más allá de uno mismo.

La importancia del esfuerzo disciplinado

El esfuerzo, es un sacrificio que se expresa en forma de tiempo y energía. El tiempo que dedicas, especialmente el no asistencial, se lo restas a otras acciones: resulta de priorizar objetivos. La energía que te supone es proporcional a lo focalizado que estés en una tarea y al tiempo que le dedicas. Por tanto, la energía no es independiente del tiempo. Esa combinación de tiempo y energía es lo que traduce la motivación en resultados, como en toda profesión. Por eso, debes cuidar los balances vitales para mantener tu energía física (alimento y ejercicio) y mental (descanso) disponible.

Si la motivación es algo que está en el fondo, relacionado con el largo plazo, el esfuerzo es siempre actual, pertenece al presente. En Medicina, ese esfuerzo se dirige a la capacitación y actuación en tres áreas: asistencia, docencia e investigación. Las actividades asistenciales son ineludibles para quienes tratan con pacientes, mientras que la docencia e investigación son facultativas, dependen del entorno profesional y del nivel de motivación individual.

Motivación y esfuerzo: el binomio del éxito en Medicina

Para avanzar hacia tu propósito en la Medicina, necesitas motivación y esfuerzo. Si falta uno, el otro pierde su efecto. La motivación sin esfuerzo es infructuosa. El esfuerzo sin sentido se agota. Pero cuando ambas se combinan, el avance es potente, sostenido y significativo.

Tercer círculo.

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¿Quién escribe?

Bernardino Miñana.

Especialista en Urología

Clínica Universidad de Navarra

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