Contenido dirigido a pacientes con la finalidad de instruir sobre las enfermedades prostáticas. No pretende sustituir la atención de un especialista, sólo dar una orientación.

¿Qué es la próstata?

La próstata es una glándula situada rodeando la uretra del varón a la salida de la vejiga por encima del esfínter urinario. Su función es producir unas secreciones que forman parte del semen y que son necesarias para la función de los espermatozoides. Por tanto, es un órgano necesario para la fertilidad. Su secreción supone alrededor del 30% del volumen seminal.

Alrededor de la misma, íntimamente adheridos, discurren los nervios de los que depende la potencia sexual del varón. Por eso, las cirugías radicales pueden comprometer la potencia sexual y la continencia urinaria. Los Centros que aunan un elevado volumen de pacientes y una alta especialización, con tecnología de vanguardia, son capaces de minimizar estos efectos adversos. Es el caso del Centro de Próstata de la Clínica Universidad de Navarra, donde trabajo y atendemos a pacientes de todo el mundo.

El PSA es una proteína que forma parte del semen normal y es producida en exclusiva por la próstata. Cuando sus niveles en sangre están elevados puede significar una enfermedad de la próstata, benigna o maligna, aunque no necesariamente. Por eso se utiliza como marcador de enfermedades prostáticas.


Cáncer de próstata.

Es el cáncer más frecuente en el varón. A pesar de que sólo el 4% son metastásicos al diagnostico, es uno de los primeros en mortalidad por su gran prevalencia (gran número de casos absolutos). No se puede prevenir porque desconocemos sus causas, pero sí diagnosticar a tiempo cuando es asintomático.

Hiperplasia prostática.

La enfermedad más común de la próstata. Es un crecimiento benigno alrededor de la uretra que, al comprimirla, da lugar a los síntomas urinarios por los que se consulta al urólogo: chorro débil, dificultad, aumento del número de micciones, micciones nocturnas, urgencia, entre otras.

Últimas noticias

Información relacionada con avances en el diagnóstico y tratamiento de las enfermedades prostáticas.


Si los hombres vivimos los suficiente la mayoría vamos a desarrollar una enfermedad prostática. La paradoja es que, cuanto menos útil y más prescindible es para nosotros, mayor riesgo de darnos problemas. Por eso, tratamos habitualmente una glándula inservible que puede alterar nuestra esperanza y calidad de vida.

Bernardino Miñana