Densidad de vida. Método

Gestionar de forma consciente los balances que proporcionan armonía a nuestra vida.


Espera-Logro

La providencia está detrás de todo. Existe una ley misteriosa y profunda de donde surge lo auténtico. LO MÁS PROFUNDO NO SE PRODUCE, SURGE. La palabra de Dios lo crea y la naturaleza de la que formamos parte, su sierva, lo hace surgir. Así ocurre con el arte, con todos los logros duraderos. 

Hay un tiempo para cada cosa. Nuestra acción debe ser la tierra buena de la parábola, garantía de un buen fruto. No determinamos el momento último. Hay un tiempo para todo y no lo podemos forzar porque es hacer violencia de la realidad.

LA ESPERA FUNDAMENTA EL LOGRO, porque si no hubiese espera no hubiese surgido el logro. 

Por eso, hay que centrarse en el proceso, no en el logro, que surgirá cuando tenga que surgir. Hay que ser paciente.

Descanso-Actividad

EL DESCANSO HACE POSIBLE LA ACTIVIDAD. El descanso permite a nuestro cuerpo, y de una manera muy especial a nuestro cerebro, mantener sus funciones.

En nuestras rutinas habituales, a veces vivimos el presente quedándonos en la superficie, perdiendo profundidad. En el descanso, podemos aprovechar para estar en contacto tanto con el presente como con la eternidad. Dejamos de estar a merced del tiempo, de las dinámicas de las situaciones del día a día.

Es tiempo para el reposo, la alegría, para pensar, para aprender, para rezar, para los amigos, para la familia, para Dios. No supone estar ocioso.

Silencio-Habla

EL SILENCIO ES EL FUNDAMENTO DEL BUEN HABLAR. ‘Quien sabe callar rectamente, sabe hablar rectamente‘ dice Romano Guardini. La palabra recta surge del silencio. En el silencio se escucha. ‘No rompas el silencio si no es para mejorarlo’ se lee en el claustro plateresco de Santa María de Huerta.

Aquí también se juegan los balance acción-contemplación y soledad-comunidad. El habla es acción, el silencio contemplación.

HABLAR ES COMUNIDAD, comunicación, el silencio es parte de la soledad. Es posible identificar cuándo el habla procede del silencio ya que el habla sencilla y medida, siempre procede del silencio.

Dieta-Ejercicio

Junto al descanso, la dieta proporciona la energía necesaria para la actividad diaria. La dieta debe ser equilibrada para aportar los nutrientes necesarios. Generalmente abusamos por exceso y sabemos que una mala dieta es determinante de muchas enfermedades, especialmente cardiovasculares y oncológicas.

Cada uno tiene que adaptarla a su fisiología pero siguiendo unos principios que, en el fondo, se refieren a equilibrio. Yo prescindo de bastantes hidratos de carbono. Además, es una forma de control de uno mismo. Yo lo combino con el ayuno, no para perder peso, sino como medio para el autocontrol.

El ejercicio físico proporciona fuerza y bienestar para llevar a cabo nuestra acciones. Además, contribuye a la salud cardiovascular y mental. Nunca lo considero un fin en si mismo. Procuro incluirlo en mis hábitos, al finalizar la jornada laboral, porque mi motivación siempre es muy baja. Combino ejercicios anaeróbicos para potenciar músculos con la finalidad de disponer de la fuerza que considero apropiada, junto con el ejercicio aeróbico de resistencia. Mi objetivo es mantener una masa muscular suficiente para la fuerza que necesito, no intento esculpir el cuerpo. Por eso, no incremento el peso en los ejercicios de fuerza una vez he alcanzado la que creo que me corresponde según puedo constatar en mis actividades diarias. También es otra forma de autocontrol.

Soledad-Comunidad

La soledad fundamenta nuestra relación con la comunidad. COMUNIDAD ES DAR Y RECIBIR, un flujo de don bidireccional que nos enriquece. También compartir. No por juntarse mucha gente se hace comunidad.

Quien está solo se recoge, sale de las conversaciones, disputas, trabajos, afanes diversos y entra en sí mismo, abandonando el exterior y sus dinámicas. Al volver a nosotros mismos y tomar distancia con el exterior vemos las cosas como son.

Estamos solos exteriormente pero con nosotros mismos plenamente…y con Dios.

DE LA SOLEDAD Y EL DESCANSO SURGEN LAS OBRAS IMPORTANTES.

Es un balance hacia la profundidad, tranquilidad y fortaleza. Es opuesto a todo ensimismamiento e individualismo ya que dispone a los frutos del Espíritu Santo, que son un anticipar la vida del cielo en la tierra.

Al margen del tiempo diario, a veces difícil, según las circunstancias, procuro retirarme varias veces al año por periodos de 3-4 días a un monasterio buscando esa soledad que fundamente mis relaciones con la comunidad.

Poseer-Recibir

TODO LO HEMOS RECIBIDO y lo que poseemos lo podemos disfrutar, compartir o dar. Quizás lo recibimos para compartirlo. No se trata sólo de bienes materiales sino también de experiencias, de consejos. Esta es la razón de ser de este blog.

En todo caso, hemos de cuidarnos mucho de poseer más de lo que necesitamos. Pienso que todo es prestado, que lo que ahora es nuestro en el futuro no lo será. Por ello, creo que es bueno soltar el lastre a tiempo de lo que nos sobra, de forma consciente.

Es un avance hacia nuestra libertad el estar desprendido de los bienes materiales. En eso consiste la verdadera pobreza material y espiritual.

Trabajo-Familia

Es un balance crítico porque afecta a nuestras responsabilidades más importantes. Además, por lo general, el trabajo genera el sustento de la familia. Yo lo considero como un elástico que unas veces tira más de un lado y otras de otro. No creo que sea posible delimitar estrictamente el tiempo de uno y de otro si se tienen responsabilidades sobre terceros y se trabaja con mentalidad creativa.

EN EL TRABAJO, EL FRUTO DEBE SER LA EXCELENCIA. En él contribuimos a la acción creativa de Dios y somos un ejemplo para otros. Es medio de aprendizaje y desarrollo personal. también de contribuir a una sociedad mejor y más próspera.

LA FAMILIA ES UNA VOCACIÓN. Un lugar de despliegue íntimo de nuestra capacidad de amar en la distancia corta que es donde se ven más nuestros defectos. Su fruto es una unión conyugal duradera y unos hijos que deben configurar su personalidad en un ambiente que les capacite para formar parte de una sociedad con valores.

Aquí el balance personal consiste en evitar que el elástico se rompa en un sentido o en el otro y es una amenaza real.

Acción-Contemplación

La contemplación es un estado pasivo, esencialmente perceptivo, de inmersión, ante un valor superior como puede ser una obra de arte, un acto moral noble o, en su expresión más elevada, ante Dios. Exige recogimiento, que es lo opuesto a la dispersión, para sumergirte en el objeto de contemplación.

Por eso está relacionado con el silencio y con la soledad. Siempre tiene efecto transformador para una persona reverente, atenta. La acción pura, privada de la contemplación, nos acerca a lo automático, a lo menos creativo. 

La persona  que no es capaz de recogerse, es incapaz de mantener la distancia adecuada de las situaciones cotidianas y se ve continuamente arrastrada por las dinámicas propias de la acción-reacción que generan inquietud y roban la paz. 

Por eso, en mi método incluyo un volver periódicamente a reconectar con mi identidad. Este es un acto contemplativo que exige el silencio y la soledad.

San Benito, en su regla, establece un balance continuo, rítmico, entre la oración y la actividad. Es un ejemplo de la armonía conseguida con estos balances.


Después de haberlos considerado por separado en múltiples ocasiones, llegué a la conclusión de que hay una serie de balances interrelacionados que hemos de gestionar de forma explícita diariamente para poder alcanzar una vida en armonía.
Procuro examinar cada uno diariamente